De la tradición al cuento del Padre Coloma

El ratoncito Pérez es un personaje muy popular entre los niños de habla hispana, que tiene su correlación en la Petite Souris (ratoncito) en Francia, Topolino o Topino en Italia o, volviendo a países hispanohablantes, simplemente el ratón de los dientes, como se le conoce en México y en Chile. La tradición oral cuenta que, cuando a un niño se le cae un diente, lo coloca debajo de la almohada y, mientras duerme, este ratoncito le recoge el diente y, a cambio, le deja un regalo o una moneda.

Parece que la primera aparición del ratón Pérez en la literatura fue en La Hormiguita, de la escritora Cecilia Böhl de Faber (1796-1877), más conocida por su seudónimo, Fernán Caballero. Sin embargo, será el padre Coloma (a quien, por cierto, la escritora antes citada, amiga suya, le contagió el gusto y la afición por los cuentos populares) el que escriba un cuento con el famoso ratón como verdadero protagonista y con la recogida de los dientes a los niños como su principal tarea… y aventura. Este cuento es Ratón Pérez. Escrito hacia 1894 a petición de la reina regente María Cristina, madre de Alfonso XIII, y con el propio rey-niño como coprotagonista, junto con el famoso ratón, se publicaría por primera vez en 1902, sin ilustraciones y con otros cuentos del mismo autor, bajo el título general de Nuevas Lecturas. En 1911, la editorial Razón y Fe publicará Ratón Pérez como un corpus independiente, con ilustraciones en blanco y negro de Mariano Pedrero. Después se cree que hubo reediciones, hasta una última publicación en 1947, también de la editorial Razón y Fe, formando parte de las Obras Completas del autor. Desde entonces no se volvió a publicar hasta 2002, año en el que la Asociación de Amigos del Libro Infantil y Juvenil sacó a la luz una edición facsímil del librito publicado en 1911.


Breve biografía del Padre Coloma

Luis Coloma nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), el día 9 de enero de 1851. Fue alumno de la Escuela Naval, pero, muy aficionado a las letras, se decidió por los estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla. Acudía a cuantas tertulias se celebraban en la ciudad. Así pudo conocer a la perfección las costumbres de la aristocracia y de la burguesía de su época, que tan bien plasmó en sus obras literarias. Un desafortunado accidente ocurrido mientras limpiaba su revólver le costó casi la vida. El estar tan cerca de la muerte cambió su forma de pensar y decidió dar un nuevo rumbo a su vida haciéndose jesuita. Desde entonces compaginó la labor espiritual con su gran afición a la literatura. Llegó a ser miembro de la Real Academia Española. Murió en Madrid el 10 de junio de 1915.

Escribió obras que fueron muy bien acogidas por sus lectores: Pequeñeces, Boy, Jeromín... y cuentos para niños, como Pelusa y Ratón Pérez, que dedicaba a sus pequeños amigos y a sus alumnos.


El Texto Original

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